“Associazione Culturale” a S.P.H.C.I. Fr+ Tm+ di Miriam

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Propósito de la S.P.H.C.I.

 

A propósito de la tradición hermética, Kremmerz escribía en 1898:
« ¿De que nos serviría una teoría inaplicable a la vida cotidiana? ¿Qué beneficio aporta una doctrina de resultados estériles a la realidad cotidiana de las necesidades humanas? »

La respuesta a estas preguntas fue la constitución de la Fraternidad de Miriam, encaminada a una única aplicación de los principios de la tradición hermética en favor de los sufrientes. Precisamente y en relación con la aplicación de los principios de la tradición hermética a la terapéutica es deseable recordar que la Ciencia Hermética enseña estas tres cosas:

  1. Que la enfermedad del cuerpo físico es siempre el resultado de un desequilibrio del aura psíquica humana.
  2. Que la terapéutica hermética no necesita medicamentos, los cuales considera eventualmente solo por su relación con las facultades analógicas de la psique humana.
  3. Que cuando el espíritu del ser humano se encuentra preparado a la vida del mundo invisible, entonces, retrasar la partida es un delito.

Kremmerz fundó la Fraternidad basada en el amor hacia sus semejantes con el deseo desinteresado de aliviarles los sufrimientos.
Es oportuno que se sepa que existe una fraternidad compuesta de personas trabajadoras y orantes y que cualquiera puede recurrir a ella para obtener una ayuda para su propia enfermedad. Ninguna ley que regule el ejercicio de la medicina puede impedir que un enfermo recurra a la Fraternidad para que recen por su curación, sobretodo porque la Fraternidad no prescribe ni recetas médicas ni medicinas y más aún, recomienda al enfermo que obedezca a su médico y siga sus prescripciones.
También es oportuno repetir que la Fraternidad no pide ninguna compensación, tan solo acoge las solicitudes y les proporciona ayuda.
La Fraternidad representa una fuerza activa fundada en el amor y la solidaridad y dirigida a beneficio del que lo requiere.
Lo único que se le pide a quien demande ayuda a la Escuela es que a una hora determinada, el solicitante piense en la Fraternidad y a sus fuerzas benéficas. No hace falta ni fe ni cualquier otra cosa. Sobre este particular conviene pensar que las diversas manifestaciones de la materia y de la energía han permanecido ignoradas desde siglos y que solo hoy día se empieza a considerar los posibles efectos del pensamiento entendido como materia y energía.

A este programa de AMOR, de BIEN y de SALUD preparado por Kremmerz hace más de un siglo y continuado hoy por su Escuela, pueden adherirse todos, hombres y mujeres de buena voluntad, con la condición de que se empeñen:
A seguir las enseñanzas prácticas pertinentes a cada grado, transmitidas por la tradición o por quién sea encargado de hacerlo por cuenta de esta.
A dirigir al ÚNICO FIN de la TERAPÉUTICA HERMÉTICA cada manifestación que surja de la propia evolución.